Como si no fuera nada,
te quiero contar mis dulces sueños
de suave almohada,
con oscuros cielos
del fondo del alma.
Como si nunca dudara
de que son solo destellos,
inconsciencia aflorada,
desnuda de velos
color cucaracha,
le pido a la luna
que alumbre los pasos
de mi balanceo,
con el brindar de los vasos;
el alcohol me satura.
Y sale a hurtadillas
del fondo del monedero
una piedrecilla, blanca la saliva
y amarillos mis dedos
sujetando evasivas.
Jamás pediría vivirlos dormido,
pero he descubierto que me duermo
en cualquiera de tus sitios:
las barras, los bares, columpios, el suelo…
¿Quién quiere ser lastre
de mi doblado camino?
¿quién dona sus baluartes
a un tipo tan ambiguo?
Las hierbas le abrazan,
las gentes lo señalan,
sus ropas van sucias
de la baba en su sonrisa.
Ya llega, que pena,
nos trae su fiesta…
ya llega, ya llega.

han vuelto las letras sonoras y fuertes del amigo Nihil...otro buen blog que regresa.
Es una inmensa alegría!
besos!
laura